Porque prometí no volver a pensar nunca en el, dije que no volvería a dejar caer una lagrima, pensé que
nunca mas iba a ser necesario mirarlo, aclare que nunca mas iba a jugar su juego. Hoy comprendo
que tengo que dejar de mentirme a mí misma, y admitir que voy a seguir estando acá, esperando el día en que
decida volver.